Parques
Si hay una obra de
Gaudí en la que la naturaleza y la arquitectura llegan a una identificación plena y sorprendente, esta obra es sin la menor duda el
Park Güell de Barcelona. Lo que inicialmente se proyectó como una ciudad-jardín al estilo inglés –de aquí el nombre de Park– se convirtió finalmente en el parque público más singular de Barcelona.
La montaña de Montjuïc ha sido testimonio y protagonista de hechos trascendentales, lo que le ha conferido su carácter actual. Primero fue la Exposición Internacional celebrada en Barcelona en 1929, que impulsó la urbanización de la zona. Más recientemente, la celebración de los
Juegos Olímpicos de 1992 significó una importante renovación.
Barcelona vivió un verano mágico que no olvidará nunca. Con la celebración de los
Juegos Olímpicos de 1992, la ciudad se convirtió durante unos días en la capital del mundo; unos días que permanecerán para siempre en la memoria colectiva. El
Anillo Olímpico de Montjuïc fue el centro neurálgico de la fiesta.
Podemos descubrir el Parque de la Ciutadella de muchas maneras: repasando la historia de la antigua ciudadela militar y de la Exposición Universal de 1888, o bien simplemente disfrutando del entorno y participando en alguna actividad cultural de las muchas que se celebran. El parque público por excelencia de Barcelona nunca defrauda.
Tras el conocido perfil del Tibidabo existe todo un universo natural de bosques y campos de cultivo; un parque protegido donde la variada vegetación y la fauna mediterránea harán que nos sintamos en plena naturaleza a tan sólo quince minutos de la gran ciudad. Se trata del gran pulmón de Barcelona.